Vivir para contarlo

El verano ya está aquí y yo con estos pelos. Recién terminado el curso de alemán, tomamos una pausa para reanudar las clases en septiembre. Sant Joan lo pasé como cualquier otra noche, aquí no se celebra y no tengo gente cerca que entienda de qué va la fiesta. Pero no me quejo. Pasan los días y pedaleo y pedaleo con mi bici holandesa más que nunca. Aquí todo Dios va en bici. Las rutas aquí son magníficas ¿Pero eso ya lo he dicho en más de una ocasión, no? Me repito. Voy a pasar gran parte del verano trabajando, … Continúa leyendo Vivir para contarlo

Y no cantaré

Han pasado unos 5 meses desde mi llegada a Alemania. El balance es positivo. En cada mudanza, cada vez que empiezas de nuevo en otro sitio, necesitas no sólo dinero, sino una cantidad de energía y paciencia para hacerte con el nuevo lugar y sus gentes. El invierno fue largo y lluvioso, muy lluvioso. Todavía a día de hoy sigue descargando agua cuando menos te lo esperas, a chaparrones. El tiempo es inestable, la economía alemana no. Tiene sus problemas, sus cosas a mejorar. Salvo en los grandes suburbios, las grandes ciudades como los de la cuenca del Ruhr, en … Continúa leyendo Y no cantaré

Zutphen (Holanda) y curiosidades teutonas

Han tenido que pasar unas tres semanas para que volviera a escribir algo por aquí. La razón es previsible, no hay gran cosa que contar. El trabajo anda bien, el curso de alemán también, el tiempo poco a poco también… pero si un pero puede tener vivir en un sitio tranquilo es eso, que es demasiado tranquilo. Salir de la rutina es toda una odisea. Nuestra última visita relevante ha sido Zutphen, al este de Holanda, a unos 100 kms de nada. Merece la pena el paseo. Como ya dije en el post de nuestra última visita a Holanda, salta … Continúa leyendo Zutphen (Holanda) y curiosidades teutonas

Al otro lado del Rin, Xanten y Ulpia Traiana

Este domingo de Ramos, aprovechando el buen día y la subida de las temperaturas, nos marcamos una excursión en bici desde Wesel hasta Xanten, al otro lado del Rhin. Como es costumbre por aquí, las rutas en bici son geniales, ésta en concreto te lleva siempre unos metros por encima del paisaje para poder admirar mejor las marismas, laguitos y brazos de agua del Rhin antes de llegar al famoso río. Esta mañana había una marabunta de bicis con sus correspondientes personas  pedaleando de lo lindo. Me asombra ver como de preparados van la mayoría con bicicletas con todo tipo … Continúa leyendo Al otro lado del Rin, Xanten y Ulpia Traiana

La cuenca del Ruhr y el imperio de la familia Krupp

Los días nublados, grises y pasados por agua siguen sucediéndose, a eso podemos añadirle un molestoso viento, que como si se tratase de la Tramontana del Alt Empordà, influye en el estado de ánimo de sus habitantes. Y, joder si se nota. ¡Dichosa inestabilidad meteorológica! En todo caso también dicen que este invierno está siendo inusualmente inestable y lluvioso, más de lo habitual. Pues fale, pues me alegro. Ayer, desafiando al tiempo, decidimos poner kilómetros por medio y explorar un poco la cuenca del Ruhr, la zona  industrial más grande de Europa. Que se dice pronto. Vengo de una postal … Continúa leyendo La cuenca del Ruhr y el imperio de la familia Krupp

Todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral, o engorda

Debo de aclarar que el título de este post es por una canción de Pata Negra que lleva por nombre este título.Todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral, o engorda.  Es lo que estoy escuchando ahora en el tocadiscos. Pero suscribo lo que cantaba Rafael Amador. Es que cada vez me resulta más difícil elegir un título, como lo mezclo todo, hablo de todo y de nada. En fin. Cada mañana me despiertan las campanadas de la iglesia del pueblo, la tenemos enfrente. Nos la comemos con patatas vaya. Si no recuerdo mal, en cada una de las … Continúa leyendo Todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral, o engorda

Bares, ¡qué lugares!

Creo que ya lo había comentado en otra ocasión, pero aquí en Alemania (al igual que en Suiza) se echan en falta los bares. Hace pocos días que volví de España, donde lo más normal del mundo es tener un bar en cada esquina, o dos, o tres. Hasta en la aldea más remota. Aquí puedes recorrer kilometros de casas sin avistar un bar. En las Haupstrasse,  las calles principales de los pueblos sí claro, pero no, son otro tipo de bares, o pubs, o cafeterías o restaurantes… no quiero comer, quiero sólo un bar, donde poder encontrarme con gente … Continúa leyendo Bares, ¡qué lugares!

Cambio de papeles del coche de Suiza a Alemania

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Centro de Münster

Hola mundo. Esta semana ha sido movidita en cuanto a arreglar papeles  enfrentarme a la burocracia teutona a la vez que hemos hecho un tour por diferentes mercados navideños de Norden Westfalia.

La Krankenkasse (el seguro médico privado).

La Krankenkasse  era una de las prioridades. Si caía enfermo o algo, no me cubrían los gastos ni en Suiza porque me quité de seguro médico que tenía allí, ni en Alemania, porque no tengo número de la seguridad social ni contratada otra krankenkasse. En Alemania funciona diferente la cosa. Son seguros privados, pero existen diferencias igual que tienen diferentes precios. Si trabajas para una empresa no tienes que pagar el seguro médico, ya te lo descuentan la mitad de tus impuestos y la otra mitad se hace cargo la empresa. Pero en el caso de no estar trabajando ahora mismo, como es mi caso, existen los seguros que están asociados al estado, son más asequibles y los privados, que son para los exquisitos y lo quieren todo como Deluxe, como desmarcarse del resto a la hora de atenderlos en un hospital. Continúa leyendo “Cambio de papeles del coche de Suiza a Alemania”

Perdido en el Norte

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Molino cercano a mi pueblo. Lo compró un arquitecto y ahora vive en él.

Igual que fue profético lo del post de “Comer o morir”, acabando en una intoxicación por culpa de una salchicha, en esta ocasión, el propio nombre del blog resume bien mi sensación de esta semana aquí. Realmente estoy perdido en el norte.

Y digo perdido porque geográficamente es todo tan parecido, tan plano, que no diviso un montaña para poder subir y poder orientarme. Sólo me oriento por el sol y por una infinidad de letreros de poblaciones que acaben en su mayoría en “eld” o “en”. Por otro lado perdido porque desconozco los sitios de aquí, dónde están, tengo que ir preguntando aquí y allá, y como me esperaba, aunque tenga la inestimable ayuda de mi chica creativa, los primeros días en un país nuevo  desgastan mucho, demasiadas cosas por aprender, saber y hacer al mismo tiempo.

El WC Alemán. (no apto para personas sensibles)

La primera vez que vi un inodoro alemán, me quedé contemplándolo como el que mira algo raro, bizarro. Continúa leyendo “Perdido en el Norte”