Veinte años no es nada… o sí

En el 2001, hace veinte años, llegó a casa el primer módem para tener Internet. Aquello para un usuario normal era como descubrir el fuego, América, o que hacienda NO somos todos, todo un shock para nosotros.

Inhabilitábamos por mucho tiempo el teléfono fijo de nuestros padres y empezábamos a navegar con aquel rudimentario módem que emitía ruidos marcianos

. Sinceramente, no recuerdo que fue lo primero que empezamos a buscar mis hermanos y yo, en el buscador de Yahoo, si no recuerdo mal. Conectarse a Internet era esperar una eternidad, escuchar esos ruiditos que emitía el módem para entrar en el ciberespacio. Pronto abrí un foro sobre música que estuve moderando en Ya.com y luego di el salto al maravilloso mundo de los blogs. Era todo tan nuevo. Ahí cabía todo, lo naif, los geeks, los escritores frustrados, los interesados…. todo estaba ahí en el mismo saco, sólo tenías que saber distinguirlos.

A finales del 2002 abrí mi primer blog en Blogger. Iba a mencionar el título de mi primer blog, pero resulta que sigue online, perdido en el océano de bytes. No lo digo por pudor bloguero. 🙂 Probé en otros soportes, gratuitos hasta que abrí el conocido por algunos «Desde el Jergón», luego «El Jergón» a secas, ya con dominio propio, espacio web propio y sin puli.

Todo esto viene a cuento porque ahora, después de tantos años de andar en la red, en los blogs, a mi hermano mayor le ha dado por abrirse un blog, Rock&Rollo, y me ha pedido consejo sobre ciertas cosas a tener en cuenta para ser visible para Google, y luego ser leído, pero leído de verdad, donde los lectores se animen a comentar aportando más datos sobre el tema que escribiste o dando simplemente su opinión.

Claves a tener en cuenta para tener un blog vivo y leído y seguido.

Hay mil y un posts hablando sobre el tema, herramientas para etiquetar los posts, el posicionamiento añadiendo la dirección de tu blog a directorios…y sí, todo cuenta. Hace casi veinte años, funcionaba más o menos así; tú escribías algo, con mayor o menor interés, acto seguido ibas a otros blogs, y comentabas algo relacionado con el tema del post que escribieron. Dejabas tu firma, el link a tu blog donde aparecía tu nombre de usuario, et voilà. Ya creaste una puerta de acceso a otros lectores, además de al autor de aquel blog. Y así podías hacerlo cuantas veces quisieras. Y funcionaba, sí, pero muchas veces los comentarios que recibías eran por cortesía, o por el mismo motivo que comentaste tú en su blog, por dar a conocer el tuyo. ¿Un poco egocéntrico todo no? Pues sí, un poco.

Tú decidías cuanto querías jugar a esto de la promoción encubierta. Pero no siempre era así, ¡también comentabas simplemente por gusto!

Otra clave fundamental era, y sigue siendo, publicar regularmente en tu blog. En mi caso publicaba a cada dos o tres días, que no estaba mal del todo. Eso era bueno para que Google tuviera en cuenta a tu blog como un blog «vivo», y para los lectores, para fidelizar lectores. Más o menos sabían tu ritmo de publicaciones y volvían a visitarte. Otro cosa que ayudaba era si escribías un poco de muchos temas o te especializabas en un tema en concreto, eso tanto Google como los lectores lo prefieren en la mayoría de los casos.

Otras claves, que tienen su lógica es, el contenido que aportas, si es algo nuevo, original e interesante, que no hayan escrito mucho sobre aquello, pero que haya una audiencia a la que le interese, y otra no menos importante, un buen título que además que aclare de qué va tu publicación, si escribes ciertas palabras, si creas un «gancho» en el título de tu post, puedes atraer muchos nuevos visitantes. Por contra, si abusas de esos ganchos, la gente ve tu burdo anzuelo de lejos y no picarán más. Al menos los lectores que decidieron honrarte con perder ratos de su tiempo en seguir tus publicaciones.

Otro dato muy importante, que parece una obviedad, pero que es así, es escribir bien. Escribir cosas que le interese a la gente seguir leyéndote. Si consigues aportar un buen contenido, si demuestras tu personalidad, tu verdad en tus escritos, además que sea ameno leerte. ESO es lo que hace tener lectores fieles a los que REALMENTE les interesa tu contenido. Y eso, aparte si quieres monetizar tu blog, o lo que sea, es muy enriquecedor, al menos para tu patata.

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