Y no cantaré
Han pasado unos 5 meses desde mi llegada a Alemania. El balance es positivo. En cada mudanza, cada vez que empiezas de nuevo en otro sitio, necesitas no sólo dinero, sino una cantidad de energía y paciencia para hacerte con el nuevo lugar y sus gentes. El invierno fue largo y lluvioso, muy lluvioso. Todavía a día de hoy sigue descargando agua cuando menos te lo esperas, a chaparrones. El tiempo es inestable, la economía alemana no. Tiene sus problemas, sus cosas a mejorar. Salvo en los grandes suburbios, las grandes ciudades como los de la cuenca del Ruhr, en … Continúa leyendo Y no cantaré




